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Una publicación de la asociación SER
Abogada y especialista en gestión pública

El conflicto Las Bambas: la discriminación de siempre

“…estas personas no son ciudadanos de primera clase…”
Alan García, durante el Baguazo.
“Pobladora Cajamarquina: ¿Por qué nos tratan así?
Efectivo de la PNP: Porque son perros…” Conflicto Conga
“…es físicamente notorio como dos personas blancas, barbados, muy gordos, todo lo contrario de un comunero, sean los que manejaran el tema…”
Mauricio Mulder sobre conflicto Las Bambas.[1]

 

Frases como estas aparecen en cada conflicto social en nuestro país. Frases de odio, de menosprecio, de discriminación. Expresiones de “Padres de la Patria”, de representantes de las fuerzas del orden, de personas que tienen “poder”. Esto no sólo genera la indignación de la población que protesta, sino que rompe todas las posibilidades de diálogo.

He escuchado y he leído en redes comentarios racistas, discriminatorios sobre los comuneros de Fuerabamba, comentarios que se extienden a otros conflictos, sin saber el verdadero problema y las particularidades de cada uno.

El Estado Peruano cuenta con una Dirección de Diversidad Cultural y Eliminación de la Discriminación Racial, que se “encarga de formular, implementar y supervisar, en el marco de las competencias del Ministerio de Cultura, los programas que contribuyan a eliminar la discriminación étnico-racial y que promuevan una ciudadanía intercultural, fomentando el diálogo entre los distintos grupos culturales del Perú, sobre la base del respeto y la valoración positiva de la diversidad, con miras a la construcción de una sociedad cohesionada y de una cultura de paz en el país[2].

No obstante, estos actos discriminatorios, vienen del propio gobierno. Al respecto, Anahí Durand ha señalado que “El gobierno, al controlar los principales medios de coerción dentro del territorio, tiene participación directa en los procesos que mantienen o alteran los mecanismos de explotación de recursos y/o acaparamiento de oportunidades, que incorporan distinciones de desigualdad categorial en su actuación o intervienen directamente en la dinámica de la desigualdad para subvertirla o reforzarla”[3]

Si el propio gobierno, a través de sus “representantes” no logra erradicar esta dinámica de desigualdad, entonces todos los conflictos sociales que se vengan tendrán los mismos niveles de escalada. Porque los representantes del gobierno no bajan al llano a dialogar, porque se crea una situación que se resumen en la frase “yo entiendo las leyes y tú no”. Porque se genera el malentendido de que comuneros quieren hacerse millonarios.

Señores del gobierno central, si quieren hacer un buen gobierno, empiecen erradicando de sus mentes la discriminación, y amplíen su panorama buscando soluciones a este conflicto, que no sea el conflicto de Las Bambas, la vía para su estrepitosa caída a la desaprobación.

 

Foto: Ojo Público

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[1] https://www.youtube.com/watch?v=-6YHHP1Vm2Y (a partir del minuto 4:05)

[2]http://cultura.gob.pe/interculturalidad/diversidadculturalyeliminaci%C3%B3ndeladiscriminaci%C3%B3nracial

[3] DURAND, Anahí

2011      “La conflictividad irresuelta. Movimientos sociales; percepciones de desigualdad y crisis de representación en el Perú”. En CUETO Y LERNER (editores). Desarrollo, desigualdades y con­flictos sociales una perspectiva desde los países andinos. IEP, pp. 167 – 184

http://repositorio.iep.org.pe/bitstream/IEP/599/2/estudiossobredesigualdad1.pdf