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Una publicación de la asociación SER

Desenmascarar al MOVADEF

Cuando nos referimos al discurso de Sendero Luminoso hablamos de un partido político totalitario, dogmático, mesiánico, fundamentalista y sobre todo, con un componente muy alto de apología a la muerte. Esto último se manifestó en los miles de asesinatos de peruanos de distinta condición social y posición económica que perpetraron sus miembros.  La muerte para el ideario político de Sendero Luminoso era una especie de ritual purificador de donde nacería “la república de la nueva democracia”,  “las hierbas malas, las cuales se debían aniquilar”, eran todos aquellos que impidiesen o contradijeran su ideología y negaran la omnipotencia de Abimael Guzmán.

Ahora, Sendero Luminoso cambió su rostro y nombre, y se hace llamar MOVADEF. Hace más de 10 años que esta agrupación hace política en el país, no es reciente como muchos nos quieren hacer creer. ¿Pero de dónde nacen las reivindicaciones del MOVADEF?  Cuando hace algunos años empecé a investigar a miembros de Sendero Luminoso en las cárceles pude constatar que, desde allí se proclamaba lo mismo que demandan ahora: la amnistía general, la defensa de la vida de Abimael Guzmán, el cierre de los penales de máxima seguridad y la conformación de un partido político legal.  Lo que implica considerar que el MOVADEF tuvo entre sus orígenes las ideas y reivindicaciones que en su momento proclamabanlos presos senderistas recluidos en distintos penales del país.

Para los senderistas recluidos, como para MOVADEF de hoy en día,  es un imperativo entender la reconciliación nacional partiendo de una amnistía general, evadiendo la condena judicial y social por sus distintas acciones y delitos. Las reivindicaciones de amnistía general son, una apología a la impunidad, la exaltación del borrón y cuenta nueva, e implica el menosprecio absoluto por la construcción de un país con una memoria colectiva. En otras palabras, los simpatizantes actuales de MOVADEF desean, muy en el fondo, un país con una amnesia generalizada. El solo hecho de demandar la libertad para su líder, Abimael Guzmán y pasear su imagen en donde acto participen, es una muestra más del continuismo de la política e ideología senderista, y de lo disparatado y peligroso que es el MOVADEF.

En tal sentido, cabe preguntarnos, ¿qué deberíamos hacer con las actividades de MOVADEF?,  ¿callarlos, apresarlos, perseguirlos? Considero que, con estas alternativas se victimizaría y dichaagrupación tendría más repercusión en los medios, cosa que desean para seguir ganando adeptos a nivel nacional e internacional. No olvidemos que Sendero Luminoso tiene amplia práctica en lo que ellos llaman agudizar las contradicciones. Por lo contrario, una solución, tal vez más ardua, debería orientarse a debatir abiertamente con ellos, desenmascarar y evidenciar su adhesión y similitud con el grupo terrorista más sanguinario del continente, así como su responsabilidad y culpa por la matanza y desaparición de centenares de campesinos, líderes comunales, policías  y militantes de izquierda quienes fueron asesinados en nombre de una ideología, un partido y un líder al cual ahora quieren amnistiar.

Cuando era estudiante universitario en la UNMSM un debate sobre el futuro político de la facultad de Ciencias Sociales post Fujimori terminó en un intenso debate sobre la violencia política en la universidad. Por un lado, se encontraban Carlos Iván Degregori, César Germana y Nicolás Lynch, tres profesores de izquierda criticando, poniendo en evidencia y denunciando el fundamentalismo del pensamiento Gonzalo, que era defendido por el profesor pro senderista Carlos Lazo. El debate sirvió para que muchos de nosotros escucháramos la base totalitaria y sectaria que representaba la política Sendero Luminoso, frente a las propuestas de una universidad heterodoxa y en donde se poníanen debate todas las expresiones políticas. 

Por estos días, en las editoriales de los diarios Perú 21 y Correo (1), a propósito del tema de MOVADEF en la Argentina, se mencionó que los políticos de izquierda siempre tuvieron una posición ambigua y que nunca deslindaron abiertamente frente a la posición radical de Sendero Luminoso. Quizás los directores de estos diarios no recuerdan, o no desean recordar que la izquierda peruana en su conjunto, a principios de los ochentas apostó por participar dentro del sistema de partidos políticos dentro del régimen democrático representativo. Me pregunto si  ¿esto no es acaso una forma de deslindar con la violencia de Sendero Luminoso? ¿Qué memoria se maneja de la política de izquierda desde el escritorio de personajes tan conservadores como Fritz du Bois o Aldo Mariátegui?

El argumento de una izquierda que mantiene hasta la actualidad una posición  ambigua  frente a Sendero es de por si falsa. Debemos recordar cómo los partidos políticos de izquierda en la década de los ochenta frenaron las actividades de Sendero Luminoso anteponiendo argumentos y militancia, quitando espacios y base social al senderismo. Como ejemplos, se pude mirar cómo los militantes del PUM (Partido Unificado Mariateguista) en Puno se enfrentaron políticamente a Sendero, apostando por un trabajo que  se centraba en fortalecer el poder comunal frente al proyecto senderista de aniquilación de las unidades asociativas de producción, la reorganización de la economía campesina sustituyendo el comercio por la autarquía y la destrucción el poder comunal por la jefatura única de Sendero Luminoso.

Existe una mezquindad e ignorancia de algunos editoriales al deslizar la idea de una izquierda ambigua que “supuestamente” no supo deslindarse del senderismo. A estos autores habría recordarles una y mil veces, la resistencia y lucha de la ex teniente alcaldesa por Izquierda Unida y principal dirigente popular de Villa el Salvador, María Elena Moyano quien murió en manos de Sendero Luminoso.

En tal sentido,  uno de los espacios políticos primordiales que tiene nuestros país y la izquierda peruana frente a opciones autoritarias como el MOVADEF, es dar la batalla por la memoria colectiva y con esto la lucha contra la impunidad, propuesta política que nunca interesará a la derecha y que al parecer no está en la agenda de “la Gran Trasformación”.  Lo sucedido en estos últimos días nos pone en agenda la necesidad y urgencia de construir una memoria colectiva de la violencia política y de la actuación de la izquierda peruana en este contexto. Se requiere de una memoria que nazca de los mismos sectores de izquierda, que no se quede en el ámbito intelectual y político; que logre llegar a toda la sociedad con una adecuada estrategia de diálogo plural y horizontal.

Notas:

*Historiador UNMSM
1) Aldo Mariategui. “Buenos pibes che” http://diariocorreo.pe/opinion/noticias/2108764/columnistas/buenos-pibes-che
Fritz Du Bois. “despedirlo en el acto” http://peru21.pe/impresa/despedirlo-acto-2101698