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Una publicación de la asociación SER

Espinar: Crisis del agua y la salud, y reactivación del movimiento social

Luego de casi siete años los pobladores de Espinar volvieron a movilizarse masivamente el pasado 28 de enero. Una situación similar se vivió en mayo del 2012, en aquella ocasión las comunidades y la población planteaban serios cuestionamientos a los impactos que la actividad minera generaba en la zona. Si bien el tiempo ha pasado las demandas de Espinar siguen siendo las mismas, denuncias de contaminación del agua en las comunidades aledañas al proyecto minero Antapaccay de la minera suiza Glencore, afectación a la salud por presencia de metales tóxicos. Los últimos hechos que han movilizado a la población espinarense son los resultados de un estudio de la Dirección Regional de Salud de Cusco (DIRESA) -hecho público en noviembre del 2018- donde se afirma que el agua que consume Espinar también tiene presencia de metales tóxicos. Para entender la situación es necesario revisar los antecedentes y el contexto en el que están ocurriendo estos hechos. 

El conflicto de mayo del 2012 y las acciones pendientes.

El 28 de mayo del 2012 estalló uno de los conflictos más cruentos en Espinar, la población local y sobre todo las comunidades del entorno minero reclamaban a la empresa Xstrata Tintaya (hoy Glencore) y al gobierno de Ollanta Humala atención inmediata sobre la situación de contaminación del agua y de sus territorios, se denunciaba la muerte y malformación de animales, se reclamaba el aporte de la minera al desarrollo de las comunidades y de la provincia. Por ello, se exigía la reformulación de un nuevo convenio marco entre el gobierno local y la empresa minera, así como otros pedidos. Lamentablemente el conflicto dejó como saldo 3 personas muertas, una decena de heridos y detenidos, posteriormente denunciados judicialmente y una declaratoria de emergencia en toda la provincia.

Luego del conflicto se estableció una mesa de diálogo condicionada. Entre los múltiples acuerdos se acordó realizar un monitoreo permanente del agua en la zona de influencia del proyecto minero a cargo de ANA y OEFA, así como hacer un dosaje en sangre y orina en las personas para saber si tienen presencia de metales tóxicos -a cargo de CENSOPAS- , así como hacer un estudio para determinar la causa de la contaminación en Espinar. Los estudios de monitoreo de agua se hicieron y existe suficiente data sobre la calidad del agua en las cuencas del rio Salado y Cañipia, asimismo se comprobó que hay personas que conviven con la presencia de metales tóxicos como cadmio, arsénico, plomo y mercurio.  Lo que no se ha hecho hasta el día de hoy es determinar la causa de la contaminación, se hicieron dos estudios con OEFA vía el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), pero los mismos  nunca fueron hechos públicos, y tampoco se atiende a las personas con metales tóxicos.

Uno de los acuerdos en la mesa de dialogo del 2012 además fue discutir la reformulación del convenio marco[1], si bien hubo un intento por discutir el aporte de la minera de manera directa a Espinar no se acordó nada. Este tema quedó pendiente, así como la construcción de un nuevo hospital que cumpla los requerimientos de la provincia. A pesar de que hay actas públicas firmadas por las partes, la mayoría de acuerdos no se han cumplido hasta el día de hoy. Y la gente lo sabe.   

La crisis de agua y salud en la zona urbana de Espinar.

Y la crisis del agua y la salud llegó a la ciudad de Espinar. Durante años las comunidades han reclamado atención en abastecimiento de agua y de salud para las personas expuestas a metales tóxicos, pero estos pedidos no fueron escuchados por las autoridades de turno. Los pobladores de las comunidades afectadas por la actividad minera de alguna forma sentían cierta seguridad al volver a la ciudad -muchas comuneros y comuneras tienen viviendas en la ciudad-, pensando que el agua no estaba contaminada. Pero esta falsa percepción se vino abajo el pasado 27 de noviembre del 2018, cuando el informe “Resultados de análisis de muestras de agua para consumo humano en la provincia de Espinar” realizado por la DIRESA Cusco a través de la Red de Servicios de Salud Canas, Canchis y Espinar entre los años 2016 – 2018 en la Planta de Tratamiento de Agua Potable para consumo humano Virgen de Chapi del distrito de Yauri provincia de Espinar, determinó que se encontró presencia de metales tóxicos como aluminio, arsénico, hierro y manganeso que sobrepasan los parámetros permitidos en el agua que actualmente consume Espinar.

Lo que se sabe es que el sistema de abastecimiento de agua para consumo humano del distrito de Espinar consta de fuentes de agua de tipo superficial, plantas de tratamiento de agua potable Virgen de Chapi (una planta antigua y dos plantas compactas), reservorios (4) y redes de distribución, siendo el horario de servicio entre 4 a 5 horas al día. Las fuentes de abastecimiento de agua para consumo humano son las plantas que tratan las aguas del río Huayllumayo (40 l/s) y Apurímac (95 l/s) respectivamente[2]. Y demás está decir que el ente responsable de su gestión es la Municipalidad Provincial de Espinar. Si alguna responsabilidad hay es de la gestión anterior del ex alcalde Manuel Salinas, ya que los resultados se conocían años atrás. La otra instancia encargada de vigilar y fiscalizar es la DIRESA Cusco a través de la DIGESA, quienes sabían de estos riesgos y no informaron oportunamente a las autoridades competentes para que se tomen medidas correctivas.  

¿Qué hacer ante esta situación de riesgo?

El día 28 de enero se ha realizado una gran movilización de cerca de 10, 000 personas en Espinar, y en horas de la noche se desarrolló una reunión multisectorial que aprobó la conformación de un equipo técnico encabezado por el nuevo alcalde Lolo Arenas  y por los representantes de las organizaciones de Espinar, para  viajar a la ciudad de Lima y solicitar una audiencia con el Presidente de la Republica Martin Vizcarra, la PCM y los ministerios responsables de estos temas. El objetivo: Conseguir un presupuesto especial para atender esta problemática.

En diciembre del 2018 la organización Derechos Humanos Sin Fronteras de Cusco elaboró un informe técnico sobre el caso y planteo algunas recomendaciones entre las que podemos destacar que:  1) se debe identificar a los responsables y denunciarlos judicialmente, 2) buscar que se declare en emergencia sanitaria la provincia para que se tomen las acciones correctivas, 3) identificar las fuentes de contaminación de las plantas de tratamiento de Espinar, y  4) hacer un dosaje en personas de la ciudad de Espinar para saber el nivel de afectación que tienen.

Mientras no se atienda el problema, tenemos una población totalmente indignada por la situación que está viviendo. Han tenido que pasar siete años para que el movimiento social se reactive en la provincia, lo de ayer fue solo una advertencia. Si el tema de agua y salud no se atiende pronto podemos estar asistiendo a la escalada de un nuevo conflicto en Espinar.

 

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[1] https://larepublica.pe/archivo/643964-convenio-marco-espinar-critica-su-ejecucion

[2] https://es.scribd.com/document/396157817/Informe-PTAP-Agua-Espinar-DHSF

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Fotos: Derechos Humanos Sin Fronteras Cusco