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Una publicación de la asociación SER

Rute Zúñiga: “La política de reparaciones se debe diseñar junto con nosotras, las víctimas de las esterilizaciones”

Foto ©Luisenrrique Becerra / Asociación SER

En estos días se viene realizando el III Encuentro Nacional de Mujeres Víctimas de Esterilizaciones Forzadas. En este evento se han reunido dirigentas de organizaciones de víctimas de uno de los mayores crímenes cometidos durante el gobierno de Alberto Fujimori. Con tal motivo Noticias SER entrevistó a Rute Zúñiga Cáceres (Cusco), Presidenta de la Asociación de Mujeres Peruanas Afectadas por las Esterilizaciones Forzadas – AMPAEF,  esterilizada sin su consentimiento en 1999, luego de ser llevada al Centro de Salud de Anta con engaños. Ella nos habla sobre la lentitud del Estado en dar respuesta a sus demandas de justicia y reparación.

 

¿Cuál es la situación actual de las mujeres que fueron víctimas de las esterilizaciones forzadas realizadas durante el gobierno de Alberto Fujimori?

Hasta la fecha no hemos recibido reparación por parte del Estado. Las mujeres campesinas esterilizadas nos estamos registrando en el REVIESFO, no teníamos idea de que fuéramos tantas, incluso hay varones que han sido vasectomizados, pero ellos tienen mucha vergüenza, más que las mujeres. A los varones cuando les han entregado la notificación les han dicho “¿ustedes tienen harta plata para denunciar a Fujimori? Porque ustedes van a tener un juicio”, entonces ellos me dicen “compañera, ¿en qué problema nos estamos metiendo? Nos han dicho que no va alcanzar nuestro ganado para poder solventar el juicio al Estado, así que mejor yo me retiro.” Pero nosotras las mujeres no nos vamos a retirar. Ahora somos un grupo mayor y estamos organizadas a nivel nacional.

¿Cuál es el avance del trabajo del REVIESFO?

El REVIESFO inició su trabajo en Cusco y ahí van 2 mil mujeres registradas, sin embargo aún no terminan, va lento, incluso a Huánuco todavía no han llegado. Hoy uno de los funcionarios del Ministerio de Justicia nos ha dicho que han recibido 7,149 solicitudes a nivel nacional y que 6,196 ya están registradas.

El registro es muy importante para nosotras, sin eso no podemos ser atendidas por el SIS, por eso necesitamos que el SIS reciba la información de las víctimas registradas de manera más rápida. También queremos saber cuáles son las fechas que el REVIESFO ha programado para hacer los registros itinerantes y que haya más difusión, para que las comunidades más alejadas  estén enteradas.

¿Sienten que existe voluntad del gobierno de Martín Vizcarra para implementar una política de reparaciones a las víctimas de las esterilizaciones forzadas? ¿Han tenido respuesta a su pedido de reunión?

No podemos decir si tiene buena voluntad o no, porque no hemos tenido ninguna reunión con él. Le hemos enviado una carta a través del GREF, que es el Grupo de Seguimiento a las Reparaciones por Esterilizaciones Firzadaspero no nos ha respondido. Nosotras queremos que nos reciba para presentarle directamente nuestras demandas de verdad, justicia y reparación. Y también porque queremos decirle que la política de reparaciones se debe diseñar junto con nosotras, las víctimas de las esterilizaciones.

¿A qué acuerdos han llegado en este III Encuentro Nacional?

El Estado peruano continúa violando nuestros derechos, por ello exigimos que la política de reparaciones se trabaje junto con nosotras, las víctimas. Que el Ministerio de economía entregue el presupuesto necesario a todos los ministerios involucrados en la implementación del REVIESFO y de la política integral de reparaciones. También pedimos una reunión con la Fiscal de la Nación para conversar sobre nuestros casos.

Demandamos el ingreso directo al SIS. Si ya estamos reconocidas en el REVIESFO no tenemos que pasar por el SISFOH. Además la atención médica debe ser especializada para las mujeres víctimas de esterilizaciones forzadas. Queremos que nos incluyan en Pensión 65, sin que eso afecte nuestra reparación integral, pero exigimos una reparación lo más pronto posible, porque varias mujeres ya se están muriendo. ¿Hasta cuándo vamos a esperar? ¡Son 20 años de lucha!