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Una publicación de la asociación SER

Paula Muñoz: “La gente está cansada de los políticos y de la forma irresponsable como vienen actuando”

Omar Rosel

Pasados diez días de las elecciones y tras conocerse la nueva composición del Congreso de la República, se vienen intentando explicar los resultados electorales, haciendo énfasis en la sorpresiva incursión de Unión Por el Perú que utilizó la figura de Antauro Humala y sus posturas radicales y, de otro lado la del Frente Popular Agrícola del Perú (FREPAP), que hace 25 años no tenía representación congresal. Para profundizar en el análisis Noticias SER entrevistó a Paula Muñoz, politóloga y docente de la Universidad del Pacífico.

 

¿Cómo interpretar la llegada de UPP con el frente patriótico de Antauro Humala y el FREPAP al Congreso? ¿Se puede decir que el electorado está entre el fundamentalismo religioso y el radicalismo político?

No hay que perder de vista que éste resultado debemos leerlo en el marco de la dispersión del voto. No hay que generalizar a partir de esta imagen, ni olvidar que ha sido una elección particular que fue más dispersa en buena medida porque fue una elección congresal sin una elección presidencial simultánea. Normalmente, lo que tenemos es que la presidencial genera un arrastre de votos para la congresal. De otro lado, ha sido la primera elección donde no se ha comprado publicidad en radio y televisión; eso le ha dado un peso mayor a la capacidad de movilización en la calle de los partidos y a la movilización en redes sociales. Entonces ahí uno puede entender el resultado del FREPAP y de UPP.

¿La capacidad de movilizar y hacer propaganda le generó cierta ventaja a UPP y FREPAP sobre otras organizaciones políticas?

Les dio una relativa ventaja frente a otros grupos, pero no es la única explicación. El otro tema que hay que considerar es que fue una elección extraordinaria luego de la disolución del Congreso,  en un contexto de acusaciones de corrupción y donde la gente ha castigado a varios de los partidos presentes en el anterior Congreso, retirándoles el apoyo de forma evidente. Y uno puede ver que hubo un voto que se radicalizó, cansado del sistema político, de las personas de siempre, y por ello se votó por opciones más alejadas del establishment y también por propuestas un poco más radicales como la UPP.

¿Son las debilidades de los partidos políticos y las reglas electorales vigentes, lo que puede explicar los resultados de la elección y nueva composición del Congreso?

Vemos resultados diferentes porque hubo pequeños cambios en las reglas electorales, pero lo que permanece es la debilidad de arrastre de los partidos, y eso más o menos explica el resultado. La simultaneidad de la elección presidencial y congresal da la idea que en nuestro sistema hay más orden del que realmente hay; cuando realmente lo que tenemos es un sistema de partidos precarios y débiles, algunos diríamos incluso que no hay partidos entendidos como organizaciones colectivas que duran en el tiempo.

¿Cómo interpretar las pugnas que empiezan a darse entre las futuras bancadas, como la de Podemos con Urresti?

Es lo que uno esperaría, porque justamente Podemos y UPP no son partidos sino son las típicas franquicias electorales, lo que llamamos coaliciones de independientes. En realidad lo que existe es un grupo que tiene la propiedad de la marca, el registro electoral con el que busca una alianza electoral con otros grupos que tienen la capacidad de generar algún arrastre de voto: unos tienen popularidad, otros tienen registro. Se juntan para las elecciones pero después del resultado no hay nada que los una y justamente es el momento en que se producen  las pugnas por ver quién es el verdadero líder de esta agrupación. Me parece predecible lo que viene sucediendo.

¿Consideras que podrá avanzarse en la reforma política? ¿Hay garantías de ello con la nueva composición congresal?

No hay garantía para nada. Va a ser difícil por la composición misma del Congreso, porque es un parlamento bastante  fragmentado. Va a ser difícil, porque no hay ni siquiera un grupo con evidente mayoría en el cual te puedas apoyar, hacer alianzas. Todo va a depender de la voluntad y capacidad para cooperar políticamente de los diferentes grupos. Y, lo segundo es que, como hemos visto en estos días, antes que colectivos son  individuos que se juntan para hacer la lista a último momento, o son invitados. En realidad no tenemos certeza que van a votar disciplinadamente por una sola posición, sino que vamos a tener algo parecido a los Congresos previos, y se va a depender mucho de los alineamientos y las negociaciones para votaciones particulares. Hay algunos temas en  los que ojalá se pueda crear algunos consensos, aunque algunos no tienen disposición a colaborar como UPP. Y en otros casos aún no hay claridad sobre la línea que van a tomar. Quizás si es que existe presión desde la ciudadanía, de la sociedad civil  y de los medios para que el Congreso apruebe y haga ciertos cambios se pueda empujar algunos temas básicos, al menos en el tema de la inmunidad parlamentaria.

¿Contribuye en algo que Vizcarra desarrolle reuniones con las organizaciones que han logrado congresistas en el próximo parlamento?

Sí, yo creo que sí. Es importante el gesto político desde el Ejecutivo porque está demostrando que está dispuesto a iniciar una relación de mayor diálogo y cooperación que marque una diferencia con la que se tuvo con el legislativo anterior.

¿Cómo crees que será la relación entre el Ejecutivo y Legislativo de acá al 2021?

Será una relación difícil, pero no llegará a ser una relación tan confrontacional como la que tuvo con el anterior Congreso. No veo que las cosas estén para eso, aunque sí es cierto que hay algunos grupos, especialmente los antauristas, que jugarán a ser la oposición pensando en  la elección del 2021. Lo que hemos visto en estas últimas elecciones es que la gente está cansada de los políticos y de la forma irresponsable como vienen actuando. Entonces, está en sus manos cambiar las cosas, para que el mensaje de castigo no sea el mismo en el 2021.