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Una publicación de la asociación SER

Leddy Mozombite: “La nueva ley es un logro histórico de las trabajadoras del hogar”

Omar Rosel

El pasado 1 de octubre, el Presidente de la República, promulgó la nueva Ley de Trabajadoras de Hogar, la misma contempla nuevos beneficios, tales como, sueldo mínimo, CTS, edad mínima para trabajar, gratificaciones, protección contra el despido arbitrario, derechos colectivos; entre otros. Para conocer sobre esta nueva ley y los retos para su cumplimiento, Noticias SER entrevistó a Leddy Mozombite, Secretaria General de la Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar del Perú (Fenttrahop).

¿Qué derecho salvaguardará la Ley de las trabajadoras y trabajadores del hogar en comparación con la ley 27986?

En principio, reconoce nuestros derechos fundamentales, es decir, vacaciones, gratificaciones, compensación por tiempo de servicio al 100%, un sueldo completo que tiene que ser por encima del mínimo. Por ejemplo, actualmente muchas trabajadoras del hogar perciben menos que eso. Nuestra Federación Nacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar agrupa a 11 sindicatos a nivel nacional y por ello conocemos bien la situación de la trabajadora del hogar en todo el país. Lo otro, es que esta nueva ley reconoce el contrato escrito y ya no el verbal. En el contrato escrito estarán las reglas claras, se consignará el nombre completo, profesión, dirección de la  familia que nos contrata, la de nosotras, pero además deberá estar establecido el horario de la jornada de trabajo, horarios de descanso, vacaciones, el acceso a la seguridad social, la salud y la pensión.

¿Qué acciones debe desarrollar el Estado para garantizar el cumplimiento de la ley?

En principio el Estado debe hacer campañas de difusión, para que los empleadores y las trabajadoras del  hogar conozcan los derechos que la Ley garantiza, no sólo en Lima, sino a nivel de los  gobiernos regionales. Ahora se está trabajando la reglamentación en el Ministerio de Trabajo, Ministerio de la Mujer, SUNAFIL y la SUNAT, quienes serán los responsables de garantizar su cumplimiento.

¿Por qué cree que ha demorado tanto en aprobar una ley que reconoce los derechos  las trabajadoras del hogar?

Debo enfatizar que esta la nueva ley es un logro histórico de las  trabajadoras del hogar gracias a nuestra fuerza organizativa. Es una lucha histórica que reivindica el trabajo y la vida de miles de mujeres que por muchos años hemos  venido trabajando en situaciones precarias, de explotación, de abuso. Muchas hemos iniciado a trabajar desde muy niñas, así como yo, a los 7 años, corriendo el riesgo de sufrir abuso sexual, acoso sexual. Muchas trabajadoras del hogar, han quedado embarazadas a causa de esas violaciones sexuales, esta ley regulariza esa  relación laboral y garantiza nuestros derechos fundamentales.

¿Qué opina sobre las posiciones que señalan que con esta ley se generará mayor informalidad entre las trabajadoras del hogar, debido a las exigencias que tiene?

Eso no es cierto, quizá no conocen la nueva ley y los beneficios que otorga tanto a los empleadores como a las trabajadoras del hogar. Actualmente ya hay algunas trabajadoras del hogar que trabajan en condiciones que señala la ley. Por ejemplo, los empleadores pueden contratar a trabajadoras del  hogar por horario completo, por jornadas parciales o por horas. La nueva ley también regula las modalidades de cama dentro y cama afuera, según la posibilidad y disposición de pernoctar o no dentro del hogar. Si un empleador desea contratar a una trabajadora de hogar cama adentro, pero trabaja más de las 8 horas, esas horas adicionales deben ser reconocidas y pagadas como horas extras. Hay muchos  empleadores del sector A y B, que pagan más del mínimo a las trabajadoras del hogar, pero también hay otro sector que paga un sueldo por debajo del mínimo y esa situación tiene que  acabar con esta nueva ley, porque no podemos seguir permitiendo que esos empleadores, sigan teniendo trabajadoras del hogar e esas condiciones de precariedad, de esa esclavitud moderna.

¿Qué se debe hacer para que en nuestro país se valore el trabajo doméstico y su contribución a la economía del hogar?

Nosotras las trabajadoras del hogar aportamos significativamente al desarrollo social y a la economía del país. Con nuestro trabajo solventamos nuestro hogar, educamos a nuestros hijos. Por otro lado, mientras nosotras estamos haciendo todos los quehaceres del hogar donde trabajamos, esas familias mejoran su economía y, también profesionalmente. La nueva ley marca un precedente, porque las familias que nos  contratan tienen que saber y reconocer que la labor que nosotras realizamos, el trabajo remunerado del cuidado, es esencial y fundamental para la vida. Además ser trabajadora del hogar requiere de mucha responsabilidad, mucha experiencia. Nosotras, si cuidamos a un niño, lo vamos a cuidar con nuestra propia vida, porque si pasa una emergencia es un desastre, somos nosotras las que cuidamos con nuestra vida a esa persona. Esperamos que la Ley también ayude a un cambio cultural de la sociedad, que reconozca que nosotras somos trabajadoras como cualquier otro trabajador, no somos las  aisladas, las ayudantas y tampoco somos parte de la  familia, somos trabajadoras.

¿Qué le parece las opiniones respecto a que no es correcta la homologación de condiciones laborales de un trabajador de empresa con una del hogar?

Definitivamente, nosotras tenemos claro que en el lugar donde nosotras trabajamos no es una empresa, pero desde el momento que una familia contrata una trabajadora del hogar, se convierte en su empleador, entonces hay obligaciones y deberes, como en toda relación laboral.  Por ello, el empleador tiene la obligación de garantizar condiciones dignas y saludables para trabajar, por eso esta nueva ley habla de la seguridad y salud en el trabajo. Es decir, por ejemplo, si la trabajadora del hogar va a trabajar cama adentro, por lo menos tiene que tener un cuarto seguro y saludable. No estamos pidiendo cosas sofisticadas o una mansión, sino se debe tener un cuarto con llave que tenga seguridad y que el lugar donde vamos  a pernoctar que esté en condiciones saludables, que no sea un depósito o donde están las cosas que ya no necesitan o donde duerme el perro, eso se acabó.