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Una publicación de la asociación SER

Eduardo Vega: El referéndum es una oportunidad para iniciar un verdadero cambio

El próximo 9 de diciembre la ciudadanía del país asistirá a las urnas para participar del referéndum y pronunciarse sobre cuatro puntos de reforma constitucional: la creación de la Junta Nacional de Justicia, la no reelección de Congresistas, el financiamiento de los partidos políticos y la bicameralidad. Si bien algunos sectores se han manifestado en contra de esta consulta por su poca eficacia para resolver los grandes problemas del país y reclaman una Asamblea Constituyente, otros grupos consideran la consulta ciudadana como una oportunidad para generar cambios, especialmente en lo relativo a la lucha contra la corrupción. Para profundizar el análisis, Noticias SER entrevistó a Eduardo Vega, ex Defensor del Pueblo y actual Director del Instituto de Ética y Desarrollo de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya

¿Cómo calificaría la actual situación que existe alrededor del referéndum?


Como sabemos, nos encontramos en un contexto de crisis muy grave de corrupción que requería ser enfrentada con una serie de reformas que estuvieron pendientes durante años por la resistencia que generan. Y ahora creo que queda más claro que en el Congreso no hubo demasiada voluntad para enfrentar la crisis del sistema político ni la crisis del sistema judicial.

¿Entonces esta consulta a la ciudadanía significa un verdadero cambio?

El referéndum es una oportunidad para iniciar un verdadero cambio, en particular en la relación del Estado con la ciudadanía. No olvidemos que es la primera vez que se va a realizar un referéndum sobre temas tan sensibles como la no reelección de congresistas, el financiamiento de los partidos políticos, la bicameralidad y, por supuesto, sobre el sistema de elección de los magistrados. Estamos ante una nueva oportunidad para enfrentar la corrupción e iniciar reformas profundas que si bien no se agotan con el referéndum, sí se marcará un punto de inicio en la manera de resolver estos problemas.


¿Considera que la ciudadanía tiene pleno entendimiento sobre el sentido y utilidad del referéndum y también sobre los temas que se van a votar?
 

En general, creo que en algunos temas hay más entendimiento que en otros, que se relaciona con la mirada que tiene la población de la política. A lo largo de estos meses, mientras se ha desarrollado este debate, he señalado que no hay que tener miedo de consultar a la población. No se puede partir de la premisa de que la población no va a votar de manera responsable, aunque ello no significa que durante los días que quedan no deba realizarse un esfuerzo más grande para informar de mejor manera a la ciudadanía y eso debe hacerse de manera neutral. La experiencia nos muestra que la última semana es clave y espero que los medios de comunicación y los organismos encargados del proceso electoral desarrollen su mejor esfuerzo para que todos los ciudadanos cuenten con mejor información y participen en la toma de decisiones importantes para el país.

¿Cómo ha visto el debate sobre la propuesta de creación de la Junta Nacional de Justicia?

Estamos ante un tema muy importante que tiene distintos aspectos técnicos que es necesario transmitir a la ciudadanía, considerando que el sistema de justicia y la forma de elección de los jueces no es algo cercano a la población. Antes que se conozca por la gran mayoría la crisis del sistema de justicia y el nivel de corrupción, muy poca gente sabía que existía un Consejo Nacional de la Magistratura y que éste tenía en sus manos la elección de los magistrados. Lo que ha ocurrido ha servido para que la ciudadanía valore la importancia de contar con una institución íntegra para elegir a los jueces y fiscales. Si bien no existirá nunca un modelo perfecto, se debe hacer un esfuerzo para mejorar cada vez más nuestras instituciones.


¿Cuál es su opinión sobre los sectores que sostienen que el referéndum no resolverá los problemas del país y más bien reclaman una Asamblea Constituyente?

Respeto esas opiniones, pero creo que ese no es el camino en estos momentos. Reitero lo que señalé al inicio: el referéndum inicia una serie de cambios que requieren ser desarrollados y sobre todo contribuye a mejorar la relación entre ciudadanía y Estado. Pensar que estas cuatro reformas van a resolver todos los problemas del país no es correcto, pero tampoco ese es el objetivo, sino que se trata de abordar temas más específicos y, a partir de ellos, encontrar un mecanismo que permita ir abordando los demás problemas. Yo particularmente no sé a dónde nos llevaría una nueva Asamblea Constituyente. En fin, creo que es una propuesta maximalista y que en estos momentos no conduce a nada.

¿Qué agenda debe implementar el Poder Ejecutivo después del referéndum para continuar con las reformas?


Creo que hay tres temas clave. En primer lugar es urgente implementar inmediatamente la nueva junta Nacional de Justicia si la ciudadanía aprueba su creación. Hay que trabajar en una ley que desarrolle en qué consistiría el trabajo de esta nueva entidad para que en el plazo más breve se elijan a sus integrantes. Número dos, el gobierno tiene que trabajar de manera intensa la reactivación económica y la atención de temas básicos para el bienestar de la ciudadanía ya que está quedando bastante claro que los indicadores en educación, en salud y en otros ámbitos no son los mejores. Se requiere trabajar la agenda social y la agenda económica. Y en tercer lugar, se debe identificar cuáles son los otros temas a ser reformados siguiendo el camino marcado por el referéndum, con la participación de la ciudadanía. También agregaría que hay que reactivar el trabajo en las regiones donde, por ejemplo, el nivel de ejecución presupuestal que uno observa hoy día es muy bajo y existe la necesidad de mejorar para hacer más eficiente el Estado.

¿El actual Congreso está en la capacidad de responder a este reto y colaborar con estas reformas y la agenda post referéndum?

Creo que debemos aspirar a que nuestro Congreso esté a la altura de las circunstancias. Que se deje de lado la situación que existe de conflictos internos, peleas y disputas entre el Ejecutivo y el Legislativo. Necesitamos que el Congreso trabaje efectivamente y de manera decidida en todos los temas trascendentales para el país. Hay que darle el beneficio de la duda y esperar que se fije una agenda clara de trabajo para los próximos años, la cual recoja los planteamientos que la ciudadanía está demandando.