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Una publicación de la asociación SER

Eduardo Ballón: La elección en Arequipa y Piura revela la bajísima importancia que se da a la violencia contra la mujer

El pasado 9 de noviembre culminó el proceso electoral regional de segunda vuelta. Los resultados revelan que en regiones como Arequipa y Piura sus nuevos gobernantes tienen denuncias por violación sexual mientras en otros lugares se ha elegido a personas con otro tipo de denuncias. Por otro lado, aunque Alianza para el Progreso (APP) logró ganar en cuatro gobiernos regionales y Acción Popular (AP) en tres, varios de los gobernadores electos son invitados. Para conversar sobre los resultados de este proceso electoral y otros temas del contexto político, Noticias SER entrevistó a Eduardo Ballón, investigador del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo - DESCO

¿Qué ha caracterizado al proceso electoral regional de segunda vuelta?

Su principal característica ha sido su baja intensidad. Fue absolutamente tapado, pasó a un segundo plano por el peso que adquiría en la gente el referéndum. A ello se sumó el limitado entusiasmo que generaba la segunda vuelta en muchas de las regiones, e inclusive en varias hubo una gran insatisfacción con las dos opciones que llegaron a la segunda vuelta, provocando que muchas personas optaran por el voto viciado.

¿Qué ha sucedido para que en regiones como Arequipa y Piura se haya elegido a personajes que tienen denuncias por violación sexual?

En muchísimos sitios se han elegido autoridades con sentencias y antecedentes judiciales e investigaciones y entre estas encontramos las denuncias por agresiones contra las mujeres. Los casos de Arequipa y Piura son particularmente dramáticos y groseros. El gobernador electo en Arequipa, Elmer Cáceres Llica, tiene 3 denuncias y acusaciones por violación y el gobernador electo de Piura, Servando García Correa, tiene una. ¿Qué es lo que lleva a la gente a elegir a estas autoridades? La respuesta es bastante compleja y no es necesariamente la misma. La elección en Arequipa y Piura revela la bajísima importancia que se da a la violencia contra la mujer.

¿Cuál es su opinión sobre la victoria en Cajamarca de Mesías Guevara? ¿Se terminó la época de Santos y sus allegados?

Antes que la victoria de Guevara, resalta la derrota de Santos y su grupo que no llegaron a la segunda vuelta. Tengo la impresión que la adhesión de Cajamarca va más allá del discurso ideológico y a la población le preocupa y marca su opinión sobre la gestión pública. Porque, en Cajamarca los dos períodos de gobierno del MAS de Santos no tuvieron resultados en términos de políticas públicas eficientes y favorables a la gente. El triunfo de Mesías Guevara es inteligente, porque de todos los gobernadores regionales que han sido electos, Guevara es el único sobre el que se puede decir en sentido estricto que es el cuadro de un partido político nacional. Aunque, es verdad que está distanciado y medio peleado con quienes hoy regentan el partido, es decir Raúl Diez Canseco y Alfredo Barrenechea.

¿Se puede hablar de una victoria de Alianza para el Progreso (APP) así como de Acción Popular (AP) tras los resultados de las elecciones regionales?

No, porque en principio APP se presentó en 25 regiones y AP en 23, por lo que el número de sus gobernadores está ligeramente por encima del 10% respecto de la cantidad de regiones en las que participaron. En APP el único que califica estrictamente como una figura política es Manuel Llempén, en La Libertad. En Ucayali, Francisco Pezo es dueño de un movimiento regional que participó varias veces sin éxito. El vencedor en Cerro de Pasco, Pedro Ubaldo, fue alcalde de Pasco con un movimiento local. El médico Luis Hidalgo, elegido en Madre de Dios no registra ninguna historia política. Por tanto, lo que vemos expresa la manera como APP entiende lo que es un partido político, pero no se puede hablar de un triunfo orgánico. En el caso de AP, salvo Mesías Guevara que como dije es un militante, tenemos los casos de Jean Paul Benavente en Cusco y Juan Alvarado en Huánuco que son en realidad invitados ya que no aparecen como militantes del partido.

Walter Aduviri (Puno), Zenón Cuevas (Moquegua) y Elmer Cáceres (Arequipa) ¿podrían formar un bloque anti minero y anti inversión?

No creo. A pesar que algunos los ven como una suerte de grupo de terror y otros como una fantasía radical, yo tengo la impresión que Aduviri y Cuevas están buscando la manera de aprender la lección de Moquegua. Ambos han tenido declaraciones ponderadas y cuidadosas frente a tema de la inversión minera, y a pesar de que han puesto condiciones, sería una exageración absurda acusarlos de antimineros. En el caso de Cáceres, se ha pronunciado sobre Tía María, aunque ese es un caso de otra naturaleza porque la primera preocupación que tendrá que afrontar es ver cómo mantenerse en el gobierno, porque no la va a tener fácil.

Viendo en perspectiva ¿Cómo cree que será la relación entre los nuevos gobernadores regionales y el Ejecutivo nacional?

Yo tengo la impresión que el Ejecutivo espera mantener con ellos la misma relación que ha tenido con las autoridades salientes y ha dado pasos en esa dirección. El Presidente de la República y el Primer Ministro han estado viajando por todo el país y se han estado reuniendo con las autoridades recientemente elegidas. El interés del Ejecutivo es mantener esa relación porque sienten que es la que les facilita la cercanía con la gente y esta es una parte importante de la apuesta para llegar al 2021. Del lado de las gestiones regionales y municipales, es claro que ven este tipo de vínculo con el Ejecutivo como un canal de interlocución más directo,  que hace innecesaria la negociación con el Congreso para obtener recursos presupuestarios, que es al final el interés fundamental de estas autoridades. Y la tercera cuestión es que el Ejecutivo y las regiones van a tener de todas maneras los primeros tres o cuatro meses del próximo año para conocerse o reconocerse. Como se trata de gestiones nuevas que tienen que instalarse y entender el encargo que tienen, este tiempo puede constituir de alguna manera una ventaja para el Ejecutivo.