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Policías recibieron más de 57 impactos de bala en emboscada

Enviado el 31/05/2017
Por: 
Omar Rosel

El grupo de remanentes senderistas del VRAE que emboscó a una unidad vehicular de la policía en pasado miércoles en la zona de Pasahuayco (Huanta), se ensañaron con los dos efectivos policiales a los que dieron muerte, porque no les bastó herirlos, sino que se acercaron a ellos para ultimarlos. Según refirió el periodista de la ciudad de Huanta, Carlos Buendía, los cuerpos de los fallecidos presentan más de 57 impactos de bala; asimismo, dijo que los senderistas impidieron que los efectivos policiales que se desplazaban en otra unidad vehicular puedan rescatar los cuerpos de sus colegas heridos, por ello se registró un enfrentamiento entre los efectivos policiales y sus atacantes que habrían sido quince.

Buendía, en conversación con Noticias SER manifestó que fueron dos patrulleros de la policía de carretera que se desplazaban por la zona de Torongana y Pasahuayco (límite entre el distrito de Luricocha y Santillana), a unos 40 minutos de la ciudad de Huanta y, uno de ellos sufrió la emboscada. En la ciudad de Huanta, refirió Buendía, la policía se mostró hermética con respecto a este hecho, aunque se tiene información que esta emboscada fue perpetrada por los remanentes de Sendero que lideran los hermanos Quispe Palomino.

Visibilidad

Para el analista en temas de seguridad y narcotráfico, Pedro Yaranga, esta acción armada fue planificada por el grupo de los hermanos Quispe Palomino para dar visibilidad nuevamente a esta agrupación terrorista. “Lamentamos la muerte de los dos policías. Pero no creo que esta acción sea en respuesta a la droga incautada por la policía, porque si bien los rezagos de Sendero cautelan el traslado de carga ilegal, pero del total de la droga que se produce en el VRAEM solo resguardan el 1% de la droga”, explicó.

Pedro Yaranga, dijo que ni la Policía ni las Fuerzas Armadas que están asentadas en las 70 bases en los territorios del Valle del Río Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), están realizando operativos y movilización de patrullas, por ello no son objeto de hostigamientos. Precisó que en el VRAEM cualquier desplazamiento de contingentes tiene una serie de protocolos y cuidados para su desarrollo, y es en este contexto es que los rezagos de Sendero habrían buscado acercarse a la zona urbana para perpetrar una acción armada a sólo 40 minutos de la ciudad de Huanta.

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