Mucho circo
Ana María Vidal Carrasco
Luego de la banalización de los crímenes, de la admiración mostrada hacia el primer gobierno de Fujimori (y con esto, el olvido de los crímenes de Colina), así como del menosprecio al dolor de las víctimas expresada por primer ministro Valdés; salió la Vicepresidenta Marisol Espinoza a notificarle, de manera pública, que el camino seguido no era el adecuado. Mejor dicho: salió a cuadrarlo.
Para no quedarse atrás, Valdés reapareció para decir que no dijo lo que dijo y a confirmar expresamente su acercamiento a la pareja presidencial Humala-Heredia. Casi al mismo tiempo circuló por alguna red social una fotito (de las tantas) de la señora Heredia sonriente al costado de Valdés. Para cada uno de estos actos hubo comentaristas y analistas detallando y descifrando los gestos, que sí dijo, que no dijo, que sí sonrió o no estuvo en la foto en la captura de Artemio. Al pueblo pan y circo.
Parece que todo el Perú estuviese pendiente de los acercamientos y alejamientos de los personajes del gobierno, pero ¿qué está pasando con lo importante? Al gobierno lo elegimos para que implemente políticas públicas a favor de los derechos de los ciudadanos y ciudadanas, no para que nos muestren fotitos y nos tengan entretenidos con sus dimes y diretes.
La señora Espinoza ha manifestado que en su partido (el de Humala) lucharon “por la defensa de los derechos humanos…(que no consideran) de ninguna manera que sea hacer teatro el exponer los casos de más de 17 mil víctimas. Hubo allí mucho dolor y sufrimiento”. Sin embargo, su partido, desde que llegó al gobierno, no ha hecho nada por las víctimas del conflicto armado. La situación legal de las víctimas continúa tal cual la dejó el gobierno aprista.(1)
En el 2008 la señora Espinoza presentó el Proyecto de Ley Nº 2906-2008/CR (conjuntamente con la congresista María Sumire) mediante el cual se buscaba que las víctimas que habían sufrido violencia sexual durante el conflicto armado, accedieran a una reparación. Han pasado siete meses desde que asumieron el gobierno y todas las propuestas y promesas han quedado en nada.
Las mujeres, las más olvidadas.
La Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) señaló en su Informe Final que el conflicto armado interno afectó de manera diferente a hombres y mujeres, a esta situación la llamó impacto diferenciado de la violencia. La posición social que ocupaban hombres y mujeres influyó en la manera en que se sufrió el conflicto y en las consecuencias que les produjo. (2)
Según el informe, “las mujeres fueron víctimas de determinados delitos que las afectaron en su condición de mujeres. Además, el conflicto acentuó la desigualdad y discriminación”.(3)
Uno de los aspectos del impacto diferenciado se refiere, por ejemplo, a que solo las mujeres corren el riesgo de embarazo como producto de una violación sexual. Los testimonios recogidos señalan que las violaciones generaron graves secuelas en la salud sexual y reproductiva de las mujeres, enfermedades de transmisión sexual, infertilidad, complicaciones en los embarazos; además del rechazo de sus familias y su comunidad.
Adicionalmente, según la Defensoría del Pueblo los actos de violencia sexual en el conflicto armado “responden a una práctica sistemática de violencia sexual, como parte de la represión antisubversiva efectuada por miembros de las fuerzas de seguridad del Estado, especialmente del Ejército.”(4)
Sin embargo, el derecho a la reparación de las víctimas de violencia sexual no está reconocido; la ley solo admite como víctimas y beneficiarias de reparación a las víctimas de violación sexual. Un grave olvido desde el Estado.
Mucho circo
Si de verdad se quiere mostrar respeto por las personas que sufrieron el conflicto, es imprescindible retomar las propuestas hechas. La señora Espinoza podría empezar desempolvando el Proyecto de Ley planteado en el 2008. Eso sería mejor que salir a dar entrevistas para “alinear” a los desalineados.
En el caso del señor Valdés, sería bueno que entienda que él no está en el gobierno como un acto de labor social para trabajar por los más pobres. El Perú no se divide entre “verdaderos peruanos” y los “migrantes”, señor Valdés (no busquen otra quema de prefectura, ni tampoco que frente a eso la única respuesta sea refugiarse en sus casas blancas y amuralladas). Que entienda que está en el gobierno como una persona con los mismos derechos que los de cualquier ciudadano o ciudadana, pero con más deberes. Y que el trabajo de premier no consiste en ser relacionista público de los empresarios mineros.
Notas:
1) Las reparaciones siguen sobre la base de la Resolución Suprema Nº 051-2011, a pesar de la constante demanda de las organizaciones de víctimas del conflicto armado. Ni qué decir de las condiciones para la búsqueda de verdad y justicia, no ha habido nada a la fecha que faciliten los procesos y las sentencias.
2) Según el Consejo de Reparaciones, al 12 de octubre de 2011 el Consejo de Reparaciones ha inscrito 2 000 casos de violación sexual (1 976 mujeres y 24 hombres) y 642 casos de violencia sexual (423 mujeres y 219 hombres).
3) COMISIÓN DE LA VERDAD Y RECONCILIACIÓN. Informe Final. Tomo VIII, Segunda Parte, capítulo 2. Lima: Comisión de la Verdad y Reconciliación, 2003.
4) INFORME DEFENSORIAL Nº 80: Violencia política en el Perú: 1980 – 1996. Un acercamiento desde la perspectiva de género. Defensoría del Pueblo 2004 P. 144
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Programa Radial (Huanta)Entrevistado: Jorge Manco Zaconetti, especialista en hidrocarburos y energía :
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Tema: Sobre el Proyecto de Ley que busca incrementar el FOCAM
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