Los partidos políticos en el Perú
Fernando Romero Bolaños
Una amiga nos hacía notar a los que participábamos en una reunión con una agencia de cooperación internacional sobre el fracaso que han sufrido los proyectos, promovidos por organizaciones de la sociedad civil, dirigidos a apoyar el fortalecimiento de los partidos políticos. Su crítica no se dirigía a la calidad técnica de los mismos. Más bien se preguntaba si las hipótesis sobre las que estos proyectos se diseñaban correspondían con los problemas que se hallaban a la base de la crisis de los partidos en el Perú.
La multiplicación del número de candidaturas para estas elecciones subnacionales, la mayoría de ellas de movimientos independientes que dejarán de existir apenas haya terminado el proceso electoral, la existencia de agrupaciones “vientres de alquiler”, el escaso interés por contar con programas de gobierno de a verdad, la práctica inexistencia organizada de buena parte de los partidos políticos a nivel nacional, y el incumplimiento de los procedimientos contemplados en la ley de partidos para la elección interna de sus candidatos, son ejemplos de la debilidad de las organizaciones políticas peruanas y del escaso resultado de los proyectos dirigidos a enfrentar estos problemas.
Aparentemente la realidad de la política peruana no desvela a la mayoría de electores, por lo que no serán ellos, por lo menos por el momento, los primeros en cuestionar a los políticos y a sus agrupaciones y menos en influir en que esto cambie. Tampoco parece preocuparles a los poquísimos partidos más institucionalizados, en los que convive un lenguaje democrático con el enorme poder del caudillo. Lo mismo sucede con las autoridades electorales quienes por displicencia, desconocimiento o temor no obligaban a las agrupaciones a cumplir las normas establecidas.
Sin embargo, las decisiones que vienen tomando los Jurados Electorales Especiales en distintas partes del país, y las que podría tomar el Jurado Nacional de Elecciones en los próximos días, de no aceptar la inscripción de candidaturas que no cumplen con los requisitos estipulados en la ley electoral y en la ley de partidos, podría ser un precedente que influya en la manera como se desempeñen en el futuro las agrupaciones políticas durante los procesos electorales. Claro, si es que el JNE mantiene esta política para las siguientes elecciones. Es cierto también que esto no es suficiente para producir todos los cambios necesarios.
Habría, por otro lado, que prestar atención a aquellas experiencias que tratan de colaborar con las agrupaciones políticas a mejorar su conocimiento y capacidad de propuesta respecto a temas específicos que afectan directamente en la vida de los ciudadanos. Por ejemplo, el análisis de la realidad de la educación y la salud y la elaboración de propuestas de política que estas puedan implementar desde sus particulares puntos de vista, se convierten en la oportunidad de hacer del plan de gobierno algo menos gaseoso y útil. Tal vez este tipo de colaboración generen que ciudadanos se interesen por lo que proponen los partidos, en la medida que hagan referencia más clara no sólo a lo que proponen hacer sino también al cómo lo harán. Alcanzar resultados de este tipo necesita de tiempo y mantener una relación constante entre los involucrados en este proceso. No bastan iniciativas concentradas en las elecciones que luego pierden fuerza, hasta el siguiente proceso electoral.
Tal vez la manera como se diseñan los proyectos debería también cambiar. Por qué no pensar en promover que sean las propias organizaciones políticas quienes propongan las iniciativas para avanzar en su modernización y democratización. Que los proyectos otorgados sean aquellos que demuestran tener un real apoyo de las dirigencia y su militancia, o aquellos que sean más innovadores; y que a las organizaciones políticas que resulten seleccionadas se les permita elegir entre un conjunto de organizaciones especializadas a la que lleve a cabo la propuesta y gestione los recursos de modo tal que se use en la propuesta presentada.
Haykapikaman Suyasun
Programa Radial (Huanta)Entrevista a Honorato Mendéz:
It look's like you don't have Adobe Flash Player installed. Get it now.
Tema: Situación judicial del Caso Putis.
De acuerdo con la amiga de
De acuerdo con la amiga de Fernando Romero, La hipótesis de siempre parte de fundamentos considerados verdades en los países desarrollados occidentales, pero son válidos para nuestro país. Miremos a nuestros votantes que se venden por "pan y circo" al mismo estilo de siempre.
¿Estamos preparados para tener partidos políticos fuertes? ¿Estamos en condiciones de garantizar capital humano de calidad en los partidos? o, más bien ¿debemos encontrar nuevas maneras de agruparnos?
Alfredo
Carmen tienes toda la razón,
Carmen tienes toda la razón, las hipótesis no han sido expuestas. Ojo se trata de las hipótesis que se hallan a la base del apoyo técnico que brindan las organizaciones de cooperación y algunas ONG. A grandes rasgos:
1. La debilidad de los partidos y de sus liderazgos tiene como una de sus causas el exceso de desconfianza que desde las ONGs se ha promovido en los ciudadanos. Afirmación realizada recientemente por el jefe de un proyecto de una organización internacional trabajando en Perú.
2. Que es una demanda ciudadana la modernización y democratización de los partidos.
.
3. Que uno de los principales déficit es que los partidos no cuentan con las herramientas y técnicas necesarias para establecer una comunicación adecuada con los ciudadanos.
4. Que hay que ofrecer a los partidos una serie de servicios, antes que promover y escuchar la demanda de aquellas organizaciones que muestren real interés en su fortalecimiento.
Estas por ahora
¿Cuáles son las hipótesis a
¿Cuáles son las hipótesis a las que se hace mención en el primer párrafo y que se supone contribuirían a fortalecer los partidos políticos? Creo que existe acuerdo amplio en que el sistema de partidos políticos en el Perú entró en una crisis terminal durante la última década del siglo pasado (hace ya unos 20 años) y que lo que tenemos hoy (el APRA como único sobrevivente, aunque claramente no como una opción democrática si consideramos su organización interna y su actuación en el gobierno) no califica como "sistema de partidos". En estos veinte años han surgido varias opciones efímeras y débiles, algunos intentos regionales, y también algunas aberraciones en el terreno de los intermediadores políticos por excelencia, pero es difícil hacerse una idea del tipo de partidos en gestación, o siquiera de las posibilidades de que en los próximos años se vislumbre un nuevo sistema partidario. ¿Cuál es entonces el diagnóstico implícito y cuáles las hipótesis que parecieran estar fallando?
Saludos.
Gran parte de la debilidad de
Gran parte de la debilidad de las organizaciones políticas pasa por el transfuguismo y el sistema electoral. Una manera muy simple de combatirlo y fortalecer a las agrupaciones políticas y vecinales es diciéndole SI a la reelección, siempre y cuando sea por la misma agrupación política o vecinal que lo llevó al poder.
Estoy muy poco enterado de la
Estoy muy poco enterado de la labor de la cooperación internacional al fortalecimiento de los partidos políticos.
Pero me parece buena la propuesta del amigo Fernando Romero"que sean las propias organizaciones políticas quienes propongan las iniciativas para avanzar en su modernización y democratización". A ello abría que agregar la necesidad de apoyar pluralmente a todos.
Por propia experiencia conosco el caso de IDEA Internacional. Realmente plural. apoya iniciativas respetando la autonomía de los partidos.
Sin embargo el proceso va a ser largo y dependerá de nuestros propios partidos políticos.
Además de los requisitos
Además de los requisitos estipulados en la ley electoral y en la ley de partidos, para la inscripcion, se debería tener antecedentes de los últimos 3 años en las que, las organizaciones políticas participen y alcancen propuestas por escrito en los eventos locales con temas de agendas de desarrollo convocadas por organizaciones sociales y/o municipales expresándose de alguna manera su actuar actívamente en su jurisdiccion.
En realidad se requieren
En realidad se requieren varias medidas complementarias. Menciono algunas: retirar el pedido de firmas, pero ponerle mucha atención a la existencia permanente de comités con un número x de militantes, asegurar que se realizan elecciones internas, brindar un subsidio a los partidos que gozan de respaldo electoral, impedir que un militante se traslade a otra organización y que pueda ser candidato inmediatamente. También que la ley de partidos políticos le dé atribuciones a los organismos electorales para aplicar sanciones en caso que los partidos incumplan las normas
Enviar un comentario nuevo